Una salvación milagrosa (Yeclano CF 1995/96)

Cuando tienes 9 años, las historias siempre tienden a magnificarse: lo malo se convierte en malísimo y lo bueno, en mejor. Es posible que, por ello, algunos de mis mejores recuerdos, futbolísticos y vitales, pertenezcan a mi niñez. En este artículo vamos a recordar uno de los momentos más bonitos (e infravalorados) que he vivido como aficionado y que, por cierto, no se trató de ningún título o ascenso. El hito en cuestión fue una salvación. Pero no una cualquiera; una salvación milagrosa.

EL CONTEXTO

En diciembre de 1995 el Yeclano CF, en su sexta campaña consecutiva en 2ªB, se encontraba sumido en una gran crisis de juego y resultados que lo habían llevado a las posiciones de descenso. Esa temporada 1995/96, el equipo azulgrana jugaba por segunda vez en el Grupo IV, junto a andaluces y algunos valencianos. Tras 16 jornadas, los de Yecla solo habían conseguido sumar 12 puntos (3 victorias, 3 empates y 10 derrotas). Números de descenso.

El curso anterior, en el mismo grupo (pero con andaluces, extremeños, manchegos y el Cartagena), el Yeclano, dirigido por Fernando Rovira, fue líder durante muchas jornadas en la primera vuelta. Tras el fichaje por el Atlético de Madrid de su goleador estrella, el delantero Paulino (10 goles en 17 partidos), el equipo perdió fuerza, aunque terminó la competición en quinta posición, a un punto de entrar en playoff de ascenso.

yeclano 9495

CONFECCIÓN DE LA PLANTILLA

Las comparaciones eran muy odiosas con respecto a ese curso anterior y la afición estaba muy desencantada con el rendimiento del equipo. Y eso que el Yeclano conservaba una buena base de jugadores de las temporadas anteriores, en las que había logrado buenas clasificaciones: los laterales Queco y Pacheco (ambos con experiencia en Segunda División); el defensa central y capitán Serafín ((Q.E.P.D.) con experiencia en Primera y Segunda); el mediocentro jumillano Aquilino (toda una institución en el Yeclano CF); el extremo o lateral Miguel Parra; y el delantero maño Mariano Ayneto (también con experiencia en Primera y Segunda).

A estos ingredientes básicos, se les sumaba la aportación de varios canteranos, como el mediocentro Sandroni (que continuaba), el atacante José Ramón y el portero Lolo II. Y, cómo no, algunas incorporaciones interesantes, como las del portero alicantino Ricardo, el joven central Antonio Fernando (con experiencia en el Betis en Primera y Segunda), el defensa gaditano Ramón, los mediocampistas Lolo y Juan Galera, el habilidoso Pedrete (que venía de hacer una gran temporada en Talavera) y el tanque vasco Joseba Irazusta, entre otros. El equipo de Yecla comenzó su temporada con el veterano técnico Joaquín Carreras en el banquillo.

EL GRUPO MÁS FUERTE DE LA ÉPOCA

No obstante, también es necesario recordar que, en aquella época, el Grupo IV era, seguramente, el grupo de Segunda B más duro de todo el panorama nacional. En él jugaban gran cantidad de  clubes de ciudades importantes, que tenían un largo historial en Primera y Segunda División y que contaban con grandes jugadores: Real Jaén (Mikel Roteta, Geni, Rueda); Granada CF (Serna, Julio Soler, Urbieta, Fenoll, Juanma Suárez); Elche CF (Iru, Del Campo, Txirri, Rodri, Cuxart, Corbalán); Córdoba CF (Manolo, Quero, Melenas, Aitor Bouzo); Málaga CF (Santamaría, Añón, Miguelo, Sousa, José González); Cádiz (Férez, Procopio, Mateos, Àlex García, Javi, Bernardo); Recreativo de Huelva (Pepe Aguilar, Iván Rosado, Julio Pineda, Toledano); y el Xerez CD (Manolo García, Chumilla, el yeclano Puche II, Zafra, Quini).

O los siempre potentes filiales de Sevilla (Luque, Galván, Corona, Francisco, Santaella, Yordi, Arturo, Salva Ballesta, Pepelu) y Betis (Redondo, Aurelio, Capi, Diego Tristán). Además de otros jugadores importantes en equipos más humildes: Ruiz (Melilla), Alex (Poli Almería), Azuaga (Vélez), Mujika y Jesús (San Pedro), Pepe Mel (Benidorm), José Manuel (Mármol Macael), César Quesada, Gomis y Barboza (Novelda), Casuco (Lorca) y unos jovencísimos Lauren, Marcos Márquez, Raúl Molina y Loren del Pino (Utrera).

malagacf95.96

MAL COMIENZO Y PEOR CONTINUACIÓN

El Yeclano comenzó venciendo al Granada en casa en la primera jornada, aunque fue solamente un espejismo, ya que perdió los cuatro siguientes encuentros de liga y fue eliminado de la Copa del Rey por el Novelda. Tras esto, terminó la breve etapa de Carreras y se contrató al gallego García Silva. Con él, llegaron jugadores como Sanchís y Espeleta. Sin embargo, el nuevo técnico tampoco consiguió hacer que los azulgranas levantasen el vuelo y fue muy criticado por sus extraños planteamientos. Fue cesado después de perder 0-2 con el Melilla en la jornada 16, dejando un pobre bagaje de 2 victorias, 3 empates y 6 derrotas (incluidas varias contra rivales de zona baja, como Novelda, Benidorm y el colista Utrera) en 11 partidos.

Y es aquí donde retomamos el hilo inicial, después de otra derrota en la jornada 16 y con el cese de García Silva. En Yecla, sobre todo en los malos momentos, siempre se ha optado por la contratación de viejos conocidos, que trajesen algo de ilusión a la afición por algún éxito pasado. En este caso, la elección estaba clara: José Víctor Rodríguez de Miguel (Q.E.P.D. también), el entrenador que llevó al Yeclano CF a sus cotas más altas en Segunda B en las anteriores temporadas 1991/92 (3º y jugando playoff de ascenso a 2ªA) y 1992/93 (6º). La diferencia era que, en esta ocasión, la situación era radicalmente diferente a su primera etapa en Yecla.

Los cinco primeros partidos con José Víctor al mando no fueron nada bien (3 derrotas ante Xerez, San Pedro y Málaga y 2 empates ante Lorca y Granada) y el Yeclano se plantó al final de la jornada 21 en el puesto 18º, con 14 puntos, empatado con el Utrera y solo un punto por encima del colista Lorca. Y lo peor era que los azulgranas llevaban 9 jornadas sin ganar y estaban a 8 puntos del San Pedro, conjunto que se encontraba en puesto de promoción de descenso y que contaba con 22 puntos. La distancia parecía insalvable.

jose-victor-yecla

EL INICIO DEL MILAGRO

En el mercado de invierno el Yeclano se reforzó con algunos jugadores, caso de los defensas Quevedo y Laosa, pero hubo un fichaje que iba a resultar clave en las aspiraciones de los del Altiplano murciano: el cántabro Edu Odriozola. Un mediocampista de gran clase y visión de juego, que había jugado cuatro temporadas en Segunda A con el Racing de Santander y que, incomprensiblemente, a sus 29 años se encontraba en una etapa descendente de su carrera, deambulando por equipos humildes de la Segunda B. Fue suplente en su primer partido en Yecla, en la derrota contra el Málaga por 0 a 2 en la jornada 21, pero su participación desde entonces resultó crucial.

La semana siguiente, el Yeclano visitaba La Victoria con el Real Jaén como colíder (empatado a puntos con el Elche), con la afición ya desconfiando del equipo, del entrenador y con un pesimismo reinante que empezaba a hacerlo todo aún más complicado. Y, sorprendentemente, venció 0-1. Una bocanada de oxígeno después de una larguísima mala racha, que se vio respaldada después de volver a conseguir los tres puntos la semana siguiente, tras ganar al Sevilla B por 1 a 0 en Yecla. En dos semanas, los de José Víctor habían pasado de estar casi desahuciados a recuperar la fe en la salvación.

jaen 9596

COMIENZA LA MAGIA

En los cuatro partidos siguientes, el Yeclano perdió los dos que disputó fuera de casa (ante Polideportivo Almería y Recre) y venció los otros dos en La Constitución (contra el Novelda y el Cádiz), todos ellos con el mismo resultado de 1-0. Esta tendencia al alza le colocó a un solo punto del Novelda, quien marcaba la promoción de descenso. Y entonces llegó el primer momento mágico: una goleada por 5-0 al Betis B en la jornada 28, que supuso un punto de inflexión y que sacó al equipo del descenso directo por primera vez desde la jornada 13. El feudo yeclano se estaba convirtiendo en un auténtico fortín y la ilusión brotaba a raudales.

La semana siguiente el Yeclano visitaba Macael, rival directo, y empató a 0. Pese al punto, esa semana volvió a posiciones de descenso. De cara a la jornada 30, llegaba todo un Córdoba que luchaba por el liderato del grupo. Y las circunstancias se tornaron más hostiles, ya que al Yeclano le cerraron el campo por una triste agresión a un juez de línea en el encuentro anterior en casa y se tuvo que jugar en la vecina localidad de Almansa.

Aquí se produjo el segundo momento mágico: la afición se volcó con el equipo y pobló las gradas almanseñas. En el minuto 45, Mariano Ayneto adelantó al Yeclano, con el descanso acechando. El árbitro, en una discutida actuación, expulsó por doble amarilla a Quevedo en el minuto 65 y dejó a los de Yecla con diez jugadores para el resto del encuentro. Pero, lejos de amilanarse, el Yeclano puso el definitivo 2-0 con un gol de Queco cinco minutos después, que hizo explotar de júbilo a los que allí estábamos presenciando el partido y que dejó muda a la expedición del Córdoba. Al final, sufrida victoria y los yeclanos se distanciaban 3 puntos por encima del descenso y 2 de la promoción.

4.-Liga-86-87.-Ayneto-Real-Zaragoza.-Ediciones-Este.

MOMENTOS DE DUDA

Parece que, en ciertos momentos, el destino se empeña en dificultar las cosas, quizás para que la épica de una gesta sea todavía mayor. Así pues, tras la alegría por la gran racha y a falta de solo ocho partidos, el Yeclano fue a Vélez-Málaga a disputar una durísima batalla contra un rival muy directo. Se adelantaron los azulgranas con un gol de Parra, pero fueron perdiendo fuelle y el conjunto malagueño remontó con dos goles en los últimos veinte minutos de partido. La manera de perder el partido, y al ser contra un equipo que luchaba por el mismo objetivo, hizo que las dudas aflorasen en una afición recelosa. La clasificación se apretaba otra vez.

Por si fuera poco, el siguiente encuentro era en casa y contra un Utrera ya casi descendido pero, a la vez, sin nada que perder. El partido fue muy espeso e igualado. El Yeclano no encontraba la forma de marcar y los sevillanos dispusieron de alguna ocasión para dar la sorpresa. Por si fuera poco, a falta de diez minutos, el Yeclano se quedaba con diez jugadores por expulsión de su delantero Irazusta. Mal panorama. La Constitución apretaba y, en el minuto 85, un penalti transformado por Pedrete daba, finalmente, la vida y tres nuevos puntos a los yeclanos.

VUELVE LA MAGIA…

El 14 de abril de 1996 el Yeclano visitaba al Elche de Felipe Mesones, segundo clasificado y con con una plantilla de categoría superior. Con todo en contra, especialmente tras el gol en propia puerta del capitán yeclano Serafín nada más comenzar el partido, se dio el tercer momento mágico. Odriozola empató en el 45 y Ayneto puso a los de José Víctor en ventaja a los 58 minutos. Mi padre y yo estábamos pegados a la radio, siguiendo el partido con mucha tensión.

El Elche empezó a volcarse hacia la meta de Ricardo y Del Campo logró el empate en el minuto 76. Casi acto seguido, y debido a la insistencia de las embestidas locales, mi padre apagó la radio y dijo algo así como: “Vamos a apagarla, porque tiene mala pinta. Creo que vamos a perder”. El nerviosismo era terrible. Diez o quince minutos después, cuando el partido había terminado o estaba punto de hacerlo, volví a encender la radio y me quedé perplejo cuando el locutor yeclano dijo que los nuestros habían ganado 2-3. Fui corriendo a decírselo a mi padre y ambos nos quedamos sin saber qué decir, pero con una gran sonrisa. Tres minutos después del empate del Elche, Pedrete había marcado el gol de la increíble victoria.

pedrete

… Y VUELVEN LOS NUBARRONES

Después de todo este gran esfuerzo y de la gran segunda vuelta que estaba realizando, al Yeclano le restaban cinco encuentros para intentar confirmar su salvación. Pero no iba a resultar tan sencillo. En la jornada 34 el Benidorm (otro rival de la zona media-baja) sacó un punto de Yecla con un empate a 0. Y en la siguiente, el Yeclano perdió 1-0 en Melilla. El San Pedro, que se encontraba en promoción de descenso, se ponía a 3 puntos y el Mármol Macael, que estaba en el puesto 17º, estaba a 5.

Restaban tres jornadas agónicas, ante el poderoso e irregular Xerez de Chus Pereda (en casa), que había perdido sus opciones de clasificarse para playoff de ascenso, pero que quería terminar la temporada de la mejor forma posible. Ante el Lorca (fuera), que ya estaba descendido, pero que no lo pondría nada fácil en el duelo regional. Y contra el San Pedro de Cacho Heredia (en casa) en la última jornada, conjunto relacionado con Marbella y con Jesús Gil y que se estaba jugando la salvación, como el Yeclano.

TRUCO DE MAGIA FINAL

Pese a no lograr su objetivo, el Xerez CD disponía de una plantilla con muchos jugadores que habían destacado en categorías superiores, lo cual lo convertía en un equipo muy peligroso. Aquel 5 de mayo de 1996, jornada 36, Pacheco (ex jugador xerecista en Segunda) puso en ventaja al Yeclano con un golazo a los 16 minutos.

El joven Chicha empató a los pocos minutos. En el minuto 33, el colegiado expulsó al defensa del Xerez Óscar con roja directa. Pero, pese a todo, Manolo García marcó el 1-2 justo antes del descanso y dejó temblando a los aficionados locales. José Víctor hizo un cambio que  se antojaría fundamental y se la jugó, sacando a Joseba Irazusta por Antonio Fernando en la reanudación.

Dos minutos después, en el 47, Odriozola devolvía el aliento al poblado graderío con el empate a 2. Y en el 58, de penalti, el mismo Odriozola daba la vuelta al marcador. El partido entró en una fase de locura. A los 64 minutos, el árbitro dejó con nueve jugadores al Xerez al expulsar a Paco Peña por otra roja directa. Cuatro minutos después, Irazusta marcaba su primer gol y ponía el 4 a 2, que dejaba muy tocados a los de Jerez. La Constitución rugía, enfervorizada, y el extremo andaluz Zafra era expulsado por doble amarilla en el 71.

Irazusta

Irazusta, completando su tarde de gloria en Yecla, redondearía su hattrick particular y el definitivo 6 a 2 en el marcador con dos goles en los minutos 73 y 88. Finalmente, también el centrocampista yeclano del Xerez, José Puche (Puche I), fue expulsado a falta de un minuto para el 90, por otra doble amarilla. El Xerez terminaba siendo goleado y acababa el partido con 7 jugadores sobre el campo. Con esta gran victoria, el Yeclano casi rozaba la salvación a falta de dos jornadas, pero el Vélez, que era el equipo que marcaba el descenso, no se rendía y había vencido por 2-0 al Elche. Los malagueños se encontraban a 6 puntos de los de Yecla y le tenían ganado el golaveraje.

IRAZUSTA Y LA EUFORIA COLECTIVA

Los de José Víctor Rodríguez tenían cierto margen de maniobra, aunque no debían confiarse. El Lorca les esperaba en la penúltima jornada, con el objetivo de maquillar su descenso con una victoria ante el otro rival murciano. Y, como siempre en estos casos, se hablaba mucho de maletines y primas. Al Yeclano le bastaba con un empate pero está comprobado que, en este tipo de partidos, si sales a empatar acabas perdiendo. Y entonces Irazusta volvió a aparecer para dar la victoria al cuadro azulgrana con otro gol en el minuto 73.

Curioso lo del delantero vasco, que hasta la semana del Xerez había marcado tan solo cuatro goles y que, en dos partidos decisivos, anotó otros cuatro. Se le acusó durante toda la temporada de lo tosco de su juego, de sus movimientos poco estéticos y de su falta de acierto cara a gol. Pero de lo que no cabe duda es de que sus goles en los últimos encuentros de liga fueron un auténtico bálsamo para los intereses yeclanos.

Con la salvación más que lograda a falta de una jornada, el último partido ante el San Pedro se convirtió en un mero trámite y en un homenaje a un equipo y a una afición que habían tenido una temporada durísima a todos los niveles. El San Pedro su puso ganando muy pronto, pero Irazusta empató con su noveno gol (cinco en los últimos tres partidos) en el minuto 83. Y ya en el 89, con los de la costa malagueña jugándose el descenso, Bersabé hizo el definitivo 1-2 y desató la euforia en los visitantes. Finalmente, dos salvaciones a celebrar en el mismo partido: la del Yeclano y la del San Pedro.

yeclano 9596

HOMENAJE A UNA GESTA

José Víctor Rodríguez tuvo sus luces y sus sombras en Yecla. Pero dejó algunos de los momentos más bonitos que los aficionados al fútbol de nuestra localidad hemos podido disfrutar. Y este fue uno de los más grandes, sin duda. Cogió al equipo en una situación malísima, hundido en la zona baja de la tabla. Pudo haber rechazado la llamada del Yeclano o haberlo dejado cuando, tras sus primeros cinco partidos y ya entrados en la segunda vuelta, el equipo seguía en caída libre. Puso su prestigio encima de la mesa y arriesgó. Por suerte para todos, salió bien.

Desde que el técnico palentino afincado en Murcia cogió las riendas, en la jornada 17 y siendo el tercer entrenador de esa temporada, el Yeclano ganó 10 partidos, empató 4 y perdió 8. Logró 34 puntos en 22 jornadas. Marcó 28 goles y encajó solo 20. Finalizó en la 13ª posición, con 46 puntos. Pero, sobre todo, le cambió la cara a un conjunto que estaba agonizante y en el que apenas nadie creía.

Esto es un reconocimiento tanto a él, como a todos aquellos jugadores que creyeron y que hicieron posible una remontada tan increíble como aquella. Quizás mis 9 años de entonces agiganten todo aquello, pero no me importa en absoluto. Para mí fue uno de los periodos más mágicos que yo he vivido como aficionado. Posiblemente, nunca se le ha dado el mérito suficiente a la gesta que se logró. Uno de esos milagros deportivos que ocurren una vez cada muchos años.

Plantilla Yeclano CF 1995/96:

Entrenadores: Joaquín Carreras (j.1-6), García Silva (j.6-16), José Víctor Rodríguez (j. 17-38)

  • Porteros: RICARDO, PACHÓN, LOLO II
  • Defensas: QUECO, PACHECO, SERAFÍN, ANTONIO FERNANDO, RAMÓN, SANCHÍS, QUEVEDO, LAOSA, PACO ORTEGA, PABLO, FIDEL
  • Medios: AQUILINO, PARRA, LOLO, GALERA, KISCO, EDU ODRIOZOLA, PEDRETE, KIKO
  • Delanteros: AYNETO, ESPELETA, IRAZUSTA, JOSÉ RAMÓN, GORI

Related Post

Deja un comentario